aja

no perdamos el valor de correr riesgos;
pues nuestra alma es inmortal;
y no podría correr riesgos, jamas.
no olvidemos que lo importante
es el destino al cual queremos llegar
y no tanto la velocidad a la que vamos.
en muchas ocasiones hemos de tropezar
pero debemos recuperar la consciencia
y reemprender el camino al cual deseamos llegar.
El cuerpo no es mas que el vehículo
que nuestra alma utiliza
en este corto viaje por este mundo.
nuestra alma no morirá jamas...
simplemente cambiara de nivel de consciencia.
Paz.
Carlos

quiero compartirlo